Niño de Chaparro

Desde muy corta edad está vinculado al flamenco y a los escenarios por ser hijo del conocido guitarrista Chaparro de Málaga. Con tres años sube por primera vez a un escenario y a los cinco años realiza varias actuaciones junto a su padre. A partir de ahí no deja de bajarse de las tablas compartiendo escenario con artistas de la talla de Chano Lobato, Cancanilla de Málaga, La Cañeta, entre otros. A pesar de su juventud, ha pisado escenarios de distintas partes de España obteniendo una buena crítica. Todo ello lo convierte en todo un gran talento y promesa del flamenco.